Rechazan desregular el mercado del libro: "Beneficiará a los especuladores"
La Ley de Protección a la Actividad Librera (Ley 25.542) que el gobierno nacional quiere derogar “permite compensar de algún modo las grandes producciones con las de menor público de lectores”, comparó Lidia Schiavoni, presidenta de la Biblioteca Popular Posadas.
Sin una ley que regule el precio de los ejemplares, permitirá a las grandes editoriales bajar el precio de determinados títulos y “dirigir al lector hacia el tipo de libros que quieren vender”, advirtió por su parte Elsa Tañski, delegada de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), integrante de la Confederación de Bibliotecas Populares de Argentina (Cobipa) y presidenta de la Biblioteca Popular Sarmiento, de Santa Ana.
En esa misma línea, diversos actores relacionados a la industria editorial encendieron las alarmas, como La Fundación El Libro, que organiza anualmente la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
El Consejo de Administración de la entidad sostuvo el martes que la normativa "no constituye un simple mecanismo comercial", sino que representa "la columna vertebral" que garantiza condiciones equitativas de competencia, la diversidad bibliográfica y la supervivencia de las librerías en el territorio argentino.
"El libro no es un objeto cualquiera"
La norma en cuestión establece “que los editores, importadores o representantes de libros deberán fijar un precio uniforme de venta al público”, algo que es rechazado por el gobierno libertario que busca fomentar el libre comercio para que, directamente, bajen los precios sin cuestionar el vaciamiento que implicaría a la industria editorial.
Por eso, eliminar la ley “afectaría a todos: autores, ilustradores, libreros, editoriales, correctores, diseñadores. Todos los que te puedas imaginar en este circuito que tiene hasta llegar al lector”, precisó Tañski al programa “Acá te lo contamos” que se emite en Radioactiva.
Quedarse sin la ley sancionada en 2001 “beneficia a los grupos económicos, a las grandes editoriales que especulan donde poner la ficha, donde el negocio sea más rentable”, reflexionó por su parte Schiavoni.
Entrevistada para La Voz de Misiones, Schiavoni advirtió que, en consecuencia, “podría ser el cierre de editoriales y librerías pequeñas”. Porque “una librería pequeña no puede hacer grandes ofertas, porque maneja un caudal más acotado de libros y de clientes”.