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Arrancó este jueves, en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el II Congreso Internacional sobre Diego Armando Maradona, una propuesta académica y cultural que aborda la figura del ídolo desde perspectivas distintas, y distantes, acaso, de la leyenda futbolística.
Organizado por la revista digital autogestiva Meta-Sentidos en Juego, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP y la agrupación Rodolfo Walsh, el evento se realiza este año bajo el lema “Tras las huellas de su legado” y reúne a periodistas, investigadores, escritores, artistas, deportistas y referentes de la cultura popular, con una programación que incluye conferencias, mesas de debate, presentación de trabajos de investigación, experiencias territoriales, muestras fotográficas, intervenciones artísticas y espectáculos musicales; y que acoge también a la segunda Feria Internacional del Libro Maradoniano.
La actividad comenzó a las 18:00 horas, en el Auditorio “Diego Armando Maradona”, en el segundo edificio de la casa de altos estudios platenses, que rinde homenaje al Diez y alberga la nueva biblioteca de la facultad y 17 aulas de y gabinetes que alojan actividades de grado, posgrado, investigación y gestión.
El panel de apertura reunió al ex futbolista Pedro Troglio, el preparador físico Fernando Signorini, la periodista y escritora Nadia Fink, y la futbolista platense Marilyn Lali Esquivel, capitana del equipo de primera división del futbol femenino de Gimnasia y Esgrima La Plata, que Maradona dirigió hasta su fallecimiento en 2020.
Troglio, técnico de Banfield y una de las figuras más respetadas para hablar del Diez, con quien fue subcampeón del mundo en Italia '90 y mantuvo una larga amistad, repasó ante un auditorio entusiasta que incluyó a hinchas de El Lobo, estudiantes, académicos y público en general.
“Cuando diego despunta en primera, yo tenía 10 años y él 16, y él era el ídolo de todos nosotros; hasta que un día me encontré siendo compañero y la dicha hizo que terminara siendo amigo”, relató Troglio y trajo a la memoria varias anécdotas del tiempo compartido con Maradona, dentro y fuera de la cancha.
“Yo pasé todas las etapas y hay algo que jamás pude superar, que es al ídolo”, dijo el técnico de El Taladro. “Me tocó pasar tres, cuatro, navidades en Nápoles con él; los cumpleaños de Claudia, de Dalma, de Gianina; los cumpleaños de 15 de mis hijas; y la verdad que nunca me pude sacar al ídolo: ‘Yo decía, mirá dónde estoy, estoy con Maradona; no lo puedo creer’”, contó.
“Tuve la suerte de vivir el Diego que se peleaba con el mundo; el Diego del ’90, jugando con un tobillo hecho pedazos, imposible; haciendo un esfuerzo sobrehumano y dando arengas increíbles en la mitad de la cancha”, comentó y afirmó: “No debe haber nada más lindo para un jugador de fútbol y para mí, en mi vida, hoy con 61 años, haber jugado al lado de Maradona, y haber conocido a Maradona; para mi es lo mejor que me pudo pasar”.
Contó la primera vez que compartió con Maradona la misma habitación en una concentración. “Con 20 años, llego al hotel Las Américas en Buenos Aires; él jugaba en Nápoles y yo jugaba en River; llego a buscar la llave y me dicen ‘te tocó habitación con Maradona’; yo decía ‘qué hago’, ‘de qué le hablo’, ‘ni me debe conocer’”, recordó Troglio y comentó que cuando el Diez llega al vestíbulo del hotel, “pasa al lado mío y me dice: ‘Pedrito’, y ahí me sacó un peso terrible”.
“Tuve la suerte de hablar con él cuando llegó a Gimnasia y le dije ‘te vas a sentir como en Napolés’”, comentó Troglio y recordó que la última vez que habló con Maradona, en octubre de 2020, “me dijo: ‘Me siento como en Nápoles’”.
Signorini, considerado por el propio Maradona no solo el encargado de moldear su cuerpo, sino un protector, confidente y uno de sus amigos más leales del mundo del fútbol, eligió un abordaje más político de la figura del ídolo.
El autor de una de las frases más famosas de la historia del Diez, aquella de “con Diego iría al fin del mundo, pero con Maradona ni a la esquina”, arrancó fuerte y enseguida se posicionó en el panel.
“Quiero felicitar y agradecer a todos aquellos que apoyaron la llegada de Diego a la universidad”, comenzó Signorini. “Me hace pensar, y siempre lo repito porque creo que fue muy injusto que alguna vez, ante la opulenta mesa de la Sociedad Rural Argentina, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, diga sin ponerse colorada ‘para qué vamos hacer universidades si sabemos que el pobre no llega’; te equivocaste Vidal”, lanzó el preparador físico y estallaron los aplausos.
“El Diego ha trascendido, mal que les pese a muchas personas; ha trascendido él mismo su historia, se ha instalado en la leyenda”, apuntó Signorini y lanzó: “Yo digo que va a llegar hasta el ultimo sol de la humanidad, porque si hablamos todavía de Ulises, Platón, uno se pregunta ¿hasta dónde va a llegar el Diego de Fiorito?”.
“Yo digo que, mientras haya gente que la pasa muy mal, el fútbol no va a morir nunca; porque debido a la perversidad del sistema, el fútbol, y el boxeo para algunos, es la única forma de salir de esos lugares”, reflexionó y precisó: “En Argentina hay 5.500 barrios para seis millones de habitantes, que viven todavía en esas condiciones”.
“El futbol es una de las pocas luces al final del túnel, para ofrecerle a esa gente un destino distinto”, dijo Signorini. “Si el Diego no hubiera sido excepcional, si Pedrito no hubiese sido maravillo; si Carlitos Tevez, si el Kun Agüero, Román Riquelme y tantos otros, miles de jugadores argentinos que salen de esos lugares y que, cuando están ahí no solamente son ignorados por una gran parte de la sociedad, sino que son despreciados, porque son negritos villeros”, disparó.
Signorini pidió “respeto con los jugadores de fútbol” y se declaró enemigo de “la brutal violencia, la vulgaridad y la decadencia de aquellos que, en la cancha, le exigen al jugador de fútbol lo que no se exigen ellos mismos”, porque -argumentó- “si ellos fuesen tan perfectos, como les exigen a los jugadores de fútbol, que no se equivoquen nunca, este país sería distinto y mejor, y sin embargo no lo es”.
Fink, famosa por ser la creadora de las colecciones de literatura infantil Antiprincesas y Antihéroes de la Editorial Chirimbote, aborda la figura de Diego Maradona tanto desde su rol de periodista y militante feminista, como en el plano de la literatura y el debate social.
Hincha de Newell’s y ferviente maradoniana, Fink se refirió al Diez en clave feminista, reflexionando sobre las contradicciones y pasiones que despierta el ídolo, con apreciaciones rastreables en sus intervenciones mediáticas y múltiples textos, como “¿Por qué queremos tanto al Diego si somos feministas?”, donde entenderlo desde su complejidad como “un hijo sano del patriarcado” y, al mismo tiempo, rescatar su fuerte identificación popular y su constante rebeldía frente a los poderes establecidos.
Completó el panel, la jugadora platense Lali Esquivel, que aportó su testimonio directo sobre lo que significó tener a Diego en el club platense durante su etapa como director técnico del equipo masculino, un lazo que marcó a toda la institución.
Fuera de lo estrictamente deportivo, Esquivel tiene un fuerte arraigo social como hija de un ex combatiente de Malvinas, causa por la que milita y conmemora activamente de forma pública.
Como jugadora de Gimnasia, le tocó vivir en carne propia la revolución que significó el desembarco del Diez en el club en 2019 y contó anécdotas de los entrenamientos en Estancia Chica, donde el plantel femenino de El Lobo compartía el predio con el masculino.
Esquivel, que también lleva la camiseta número 10, habló sobre lo “movilizante” que fue tener cerca a Maradona, compartir espacios y sentir el impulso gigante que su sola presencia le inyectó a todas las disciplinas del club, “visibilizando como nunca el fútbol femenino”.