La tramposa Ley de Lemas… (robadora de votos)
Esta ley tiene vieja data, se maquilla de democrática, pero la mata y es una ladrona porque roba votos y los pone en el casillero de otro, violando la voluntad del ciudadano.
Esta ley tramposa por naturaleza viene de muy lejos, fue “inventada” en 1870 en Bélgica, donde nunca se aplicó.
El único país del mundo donde renació fue en Uruguay, donde fue abolida en 1996 por elecciones primarias (como las Paso).
Que no se aplica en ningún país del mundo, habla de por sí y no requiere análisis. Derogada en el Uruguay, en 1986 resurge en provincias argentinas; hoy, salvo que me equivoque, los dos únicos lugares del planeta donde están vigentes son Misiones y Formosa. Ohhh casualidad! donde ambos oficialismos llevan 25 años en el poder.
En Misiones la clavó el gobernador Humada en 1990, enterita para todos los cargos. En 1995, con Ley de Lemas a tope, el PJ se presenta con dos candidatos a gobernador. La UCR enterita por entonces llevaba cuatro candidatos posta. Gana la UCR, gobernador Llamosas… con tanta mala suerte, que cae el Centro de Cómputos por la tarde, por la mañana las urnas ganadoras aparecen quemadas en El Brete. Se despierta el Centro de Cómputos y “gana” el PJ por 10 mil votos… guaú.
Ni lerdos ni perezosos anulan la Ley de Lemas para gobernador y dejan vigente sólo para intendentes; que así se mantiene hasta hoy día.
Ejemplo fresco, en Posadas para Intendente en 2023, el candidato de la UCR sacó 30 mil votos y el candidato de la Renovación 15 mil, quien fue el ganador: el que perdió (merced a la Ley de Lemas, y la cola de segundos candidatos).
Por qué no dejan que la gente elija y no la ley tramposa
Resultados a la vista, desde 2006 a la fecha solo gobernadores de la renovación, y caso inédito en él país, el 100 x 100 de los municipios son renovadores, salvo alguno que otro.
Pero hay otro factor mucho más grave y repudiable, con la Ley de Lemas, no gana el que pone mejores candidatos, gana el que tiene más plata para poner muchos más candidatos.
Billetera mata Democracia
Hoy la Renovación “caducó”, omanó, dejó de existir. La viga maestra donde se mantuvo 25 años fue la Ley de Lemas, el meollo mismo de la renovación, su nave insignia.