Cargando...
“Queremos justicia por nuestro compañero, pero también ayuda porque estamos solos y a la deriva”, reclamó desde Buenos Aires un grupo de nueve misioneros que trabajaban con el joven que falleció por intoxicación con plomo en una planta de baterías clandestina en Tortuguitas.
El grupo de trabajadores se comunicó con La Voz de Misiones para denunciar el estado en el que se encontraban previo a los procedimientos realizados por el ministerio de Trabajo bonaerense y a la vez reclamar una mayor asistencia de parte de las autoridades intervinientes.
“Hoy estamos fuera de la empresa obviamente, porque se clausuró todo, pero queremos desmentir lo que se está diciendo: no tenemos asistencia y estamos prácticamente abandonados”, apuntó un vocero del grupo, quien prefirió no identificarse por temor a represalias o persecución.
El hombre contó que, además del fallecido, en la planta de Tortuguitas trabajaban un total de nueve misioneros (cinco de Posadas y cuatro de Eldorado), como así también otros tres de Buenos Aires y dos de Chaco.
“La verdad que no nos queremos exponer por toda la repercusión que tuvo esto acá, pero es terrible y desesperante lo que está pasando. Nosotros estamos no sabemos qué hacer y nos frustra un montón esto”, lamentó el entrevistado.
“No tenemos ninguna asistencia médica, ni judicial, ni del Estado. Estamos sin plata y sin dónde ir a parar. Prácticamente estamos en la calle”, cuestionó.
Según sus palabras, después del allanamiento realizado el viernes pasado, ninguno recibió la asistencia médica correspondiente e incluso denunció todavía no tienen algún diagnóstico sobre el estado de salud de cada uno de ellos, cuestión que consideran preocupante al tener en cuenta que su compañero murió por alta concentración de plomo que tenía en su organismo.
“Nos llevaron a un hospital y nos tuvieron de acá para allá, sin comer, sin tomar agua. Al hospital que nos llevaron no hacían el examen toxicológico, nos hicieron un análisis de sangre nomás”, contó.
Sobre el trabajo en la planta, narró que “era un desarmadero de baterías de autos y camiones y después estaba la fundición de plomo. Convivíamos con eso. Era una situación precaria, de abandono total”.
“La empresa nos contactó a nosotros hace unos años atrás. Yo trabajo hace seis años, pero tengo compañeros que trabajan hace cuatro, hace dos. Algunos llevan hasta diez años acá. Trabajábamos 12 horas por día y cobrábamos cada 20 días por 480.000 pesos la quincena, pero no recibíamos recibos de pago, nada”, detalló.
Los trabajadores hoy reclaman justicia, pero también asistencia y compensación económica. “Pedimos justicia y ayuda, porque no tenemos asistencia de nada. Necesitamos cobrar nuestra plata. Nos están debiendo lo que se trabajó hasta el allanamiento y la indemnización porque todo lo que estuvimos trabajando en negro”, planteó.
Ocurrió en Tortuguitas, Buenos Aires. La identidad del fallecido no fue revelada. Los estudios confirmaron que tenía una concentración de plomo cuatro veces por encima del máximo permitido.