El magistrado Miguel Mattos, titular del Juzgado de Instrucción Siete de Posadas, denegó el pedido de excarcelación presentado por la defensa de Juan Andrés Rodríguez (39), el esposo de la taxista asesinada la semana pasada en Posadas, y de esta forma continuará detenido mientras avanza la investigación.
Según consignaron fuentes consultadas por
La Voz de Misiones, la resolución del magistrado Miguel Mattos contó la opinión del fiscal Patricia Clérici, que también se opuso al otorgamiento del beneficio planteado por la defensa de Rodríguez, representada por un equipo de letrados pertenecientes al estudio jurídico Jabornicky y Asociados.
De acuerdo a las mismas fuentes, entre los fundamentos de la decisión se destaca la gravedad del delito en cuestión y el estado incipiente en que se encuentra la investigación, a la espera de una batería de pericias ordenadas realizar, por lo cual la liberación del implicado podría representar un riesgo de entorpecimiento del avance de la causa.
De esta manera, Rodríguez continuará detenido en una celda policial, tal y como se encuentra desde el martes 17 de mayo, día en que se constató la desaparición de la taxista Claudia Benítez y el hallazgo de su automóvil incendiado en Nemesio Parma, lo cual marcó el inicio de la pesquisa.
El hombre, que antes de ser apresado trabajaba en una farmacia céntrica, aparece como principal sospechoso del femicidio y al momento de comparecer en audiencia de declaración indagatoria
optó por guardar silencio ante la Justicia.
El futuro del expediente -y del acusado- dependerá en buena parte del resultado de la batería de medidas de prueba ordenadas a realizar por el juez Mattos, entre ellas pericias de teléfonos celulares, relevamiento de cámaras de seguridad y, principalmente, estudios científicos.
En esa línea, la expectativa se concentra en una pericia sobre el par de zapatillas que el sospechoso vestía al momento de su detención.
Es que, consignaron las fuentes de LVM, los calzados evidenciaban rastros que podrían ser de sangre y hollín, aunque para ello se aguarda la confirmación científica por parte de los peritos que analizan la prenda.
El caso
La taxista Claudia Benítez, de 32 años y madre de dos pequeños, desapareció el 17 de mayo a la mañana, cerca de las 6, cuando presuntamente salió de su casa en Itaembé Miní rumbo a Nemesio Parma para cumplir un viaje con tres pasajeros masculinos.
Ese mismo día, pero a las 9, vecinos de Parma reportaron el hallazgo del taxi Chevrolet Corsa ardiendo en llamas a un costado de la avenida Del Té, uno de los ingresos al paraje del sur posadeño y 24 horas después el cuerpo de la mujer fue encontrado dentro de un pozo de agua ubicado en una propiedad abandonada de la misma zona.
La taxista
presentaba dos puntazos en el cuello, tenía las manos atadas hacia atrás y el rostro cubierto. Su cuerpo no evidenciaba signos de defensa y la autopsia también concluyó que ya estaba muerta cuando la arrojaron al pozo.
Un primer relevamiento de cámaras de seguridad captó el recorrido del taxi de Benítez hacia Nemesio Parma en el horario del supuesto viaje que relató el marido de la víctima al comienzo de la pesquisa, pero no está comprobado que haya sido ella quien iba al mando del vehículo.
Incluso, en las imágenes se observaría la silueta de una sola persona dentro del rodado y se estima que la figura sería compatible con la fisonomía de un hombre, lo cual indicaría que en ese auto iba el asesino transportando a la víctima inconsciente o ya sin vida.
Por las características del hecho, una hipótesis indica que en el caso habrían participado dos o más personas, pero hasta el momento el único sospechoso bajo la lupa es Rodríguez, quien previo a la pandemia ya había sido denunciado por su pareja por hechos de violencia de género, aunque luego retomaron la relación.