El regreso del Gusano Menocchio: lo acusan de liderar una red narco desde la cárcel
La pesquisa comenzó hace casi un año y derivó en más de 40 allanamientos y 17 detenidos, entre ellos su hijo mayor Luciano, dueño de una serie de gimnasios VIP en Corrientes.
Menocchio, uno de los criminales más conocidos de Misiones, volvió a quedar en el centro de una investigación penal. Esta vez, la Justicia Federal de Chubut lo señala como el presunto jefe de una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes que habría funcionado, al menos en parte, desde la cárcel donde cumple dos condenas a prisión perpetua por el asesinato del cineasta Claudio Nozzi y el doble crimen del terrateniente chaqueño Manuel Roseo y su cuñada Nélida Bartolomé.
El nuevo expediente derivó este sábado en el denominado Operativo Berlín, un despliegue que incluyó más de 40 allanamientos en distintas localidades de Chubut y procedimientos simultáneos en otras cinco provincias. En territorio chubutense fueron detenidas 17 personas y se secuestraron marihuana, cocaína, armas, vehículos, teléfonos celulares, dinero y elementos vinculados al fraccionamiento de drogas.
La investigación fue desarrollada durante aproximadamente un año por la División Drogas Peligrosas de Trelew, con intervención del Juzgado Federal Dos de Rawson. Según la hipótesis de los investigadores, Menocchio habría impartido órdenes desde la UP VI de Rawson mediante teléfonos no registrados y con la colaboración de personas que permanecían en libertad.
Uno de los datos que vincula a Misiones con la pesquisa es el secuestro de una encomienda enviada desde San Ignacio hacia Chubut. Dentro del paquete fueron encontrados 11 kilogramos de cannabis y, de acuerdo con la investigación, el envío había sido realizado utilizando la identidad de otra persona.
Operativo Berlín
Según la pesquisa que desembocó en el Operativo Berlín, la organización investigada habría utilizado teléfonos celulares no registrados para transmitir órdenes desde la Unidad 6.
Los investigadores sostienen además que familiares y colaboradores que se encontraban fuera del penal cumplían funciones como nexos para administrar dinero y participar de la distribución de estupefacientes.
La hipótesis también contempla que parte de la droga ingresaba a la propia cárcel para ser comercializada entre los internos. Los pagos, de acuerdo con la investigación, se habrían realizado mediante transferencias virtuales administradas desde el exterior.
El operativo incluyó procedimientos dentro de la Unidad 6 de Rawson y en otras dependencias penitenciarias. En Chubut participaron unos 250 policías y 60 vehículos.
Como resultado fueron detenidas 17 personas en la provincia -nueve mujeres y ocho hombres- y se secuestraron alrededor de , además de balanzas y elementos para fraccionar sustancias.
Más de una década después, paradójicamente, esa misma cárcel aparece ahora como el supuesto centro de operaciones de la nueva organización que investiga la Justicia Federal.