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A tres días de la tragedia de San Vicente, el padre del menor que conducía una de las camionetas involucradas en el suceso afirmó que su hijo no tenía permitido usar el vehículo, al tiempo que lamentó el hecho y pidió una cadena de oración por las víctimas continúan internadas.
“Decidí que la única forma de hablar es a corazón abierto, como padre y como ciudadano de San Vicente. Es una tragedia para todos lo que pasó. Estamos sufriendo un dolor que jamás pensamos que se podía sentir”, expresó Ricardo Rivero, padre de Máximo Rivero (14), en diálogo con Radio 10 de San Vicente, medio que eligió para hablar sobre el hecho que atraviesa a la localidad.
Para Rivero, el domingo “era un día normal, como tantos otros días hasta que un momento a otro las cosas cambiaron totalmente y empezamos a vivir un calvario inmenso”.
El hombre recordó que esa noche su hijo Máximo le pidió comer un asado con sus compañeros de comparsa y él le colaboró con la compra de gaseosas y la preparación de la parrilla.
“Él me preguntó si me iba a quedar. Yo le dije que me dejaran todo limpio no más después y me fui a lo de un vecino. Después de eso volví a mi casa y al rato escuchamos las sirenas. Comenzaron los llamados…”, relató.
Sobre el principal señalamiento hacia su hijo, Rivero respondió que “él no estaba autorizado a agarrar el auto”, aunque desconoce cómo ocurrió todo.
“Todavía no tuve el informe de criminalística para saber cómo pasaron las cosas. Hay cosas que no se pueden prever. No me esperaba que haya agarrado el vehículo sin autorización”, indicó.
“Estoy orgulloso de mi hijo, no tengo nada que reprocharle. Son chicos, cometieron esta cabezudeada de agarrar el auto sin permiso”, expresó en otro tramo de la conversación radial.
Rivero también aprovechó la oportunidad para solidarizarse con la familia de Joaquín Joel Lange (18), el otro chico fallecido, como así también con las víctimas que sufrieron lesiones y permanecen internadas.
“Pido que Dios le dé fuerzas para atravesar este momento tan difícil. Sé lo que están sintiendo. Injustamente pasó esto, no hay palabras. Pedirle a la gente oración por esa familia y por los que están internados”, señaló.
También pidió mayor “prudencia” respecto a los comentarios que se hacen en redes sociales contra su hijo. “Hay que dejar que la Justicia trabaje y actúe. No saben lo que están sufriendo las familias. En estos momentos todos son jueces, es libre y se entiende, pero hay que llamar a la reflexión”, consideró.
El hecho ocurrió el domingo a la noche, sobre la ruta nacional 14, casi calle Democracia de San Vicente. En ese punto, la Volkswagen Amarok que conducía Máximo Rivero colisionó contra otra camioneta que aguardaba incorporarse a la arteria principal y también impactó contra tres gendarmes que estaban a pie.
Como consecuencia del siniestro, murieron Rivero y Lange, que iba en la otra camioneta, en tanto que otros cuatro jóvenes resultaron heridos, algunos de ellos con lesiones que ponen en riesgo de su vida.
El último parte médico indica que José R. (27) permanece internado en terapia intensiva. Su diagnóstico consigna una fractura de cráneo con hemorragia interna y politraumatismos múltiples.
Sus compañeros Nicolás G. (23) y Kevin A. F. (22) presentan cuadros diferentes. El mayor de ellos sufrió una fractura expuesta de tibia y peroné en la pierna derecha, mientras que el menor presenta un “un traumatismo cerrado de tórax con hematoma pulmonar, una herida cortante en la región axilar y fractura de una vértebra dorsal”, por lo que fue derivado al hospital Madariaga de Posadas.
Por último, una adolescente de 15 años que iba con Rivero en la Amarok, sufrió “politraumatismos, traumatismo encéfalo craneano moderado, múltiples fracturas costales y escoriaciones”, aunque anoche fue dada de alta.
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