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La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) reapareció en público en la presentación de la Escuela Justicialista “Néstor Kirchner”, en el Teatro Argentino de La Plata, con un discurso que se centró en la economía y no arrojó definiciones políticas, como se esperaba.
“Ya se los dije muchas veces: No se hagan los rulos”, contestó CFK a la tribuna que, en más de una ocasión, clamó por su candidatura con la consigna “Cristina presidenta”, que se instaló en el cancionero del Frente de Todos (FdT) en los últimos meses.
La vicepresidenta arrancó su “clase magistral” recordando la victoria electoral de Néstor Kirchner, de la que hoy se cumplieron 20 años. Historió, asimismo, el final del gobierno de la Alianza, que marcó el final de la convertibilidad, que puso como el antecedente "trágico" de la dolarización propuesta por el espacio del libertario Javier Milei, a quien no mencionó directamente.
“La bomba explotó en la cara de 40 millones de argentinos, en la plaza, en la desocupación y, finalmente, en la captación de los depósitos de los ahorristas”, relató.
“La convertibilidad fue una idea que se le ocurrió a un señor que luego fue ministro de Economía, de ojitos claros, que tiene discípulos en este momento que dicen que fue el mejor ministro de la Argentina”, señaló, en clara referencia a Domingo Cavallo y al presidenciable ultraliberal de La Libertad Avanza.
“Nos dijeron que un peso era igual a un dólar, fue la dolarización de la economía, y significaba una disciplina fiscal muy dura; significaba que primero hubo que capturar todos los plazos fijos, las reservas del Banco Central; fue el Plan Bónex, de 1989”, recordó.
“La convertibilidad fue sostenida con los dólares de las privatizaciones, y después cuando se acabaron estos dólares se pagó con los dólares del endeudamiento”, explicó.
Afirmó que la convertibilidad “destruyó el aparato industrial, el aparato productivo del país, la actividad comercial y el trabajo de los argentinos”.
“La convertibilidad le explota a otro gobierno, no al que la había creado, y terminó como empezó, con la captura de todos los plazos fijos, de todos los depósitos de los argentinos”, remarcó.
“Ahora nos vienen a decir que lo que fracasó, hoy puede ser la solución. Hoy nos vienen a proponer lo mismo y estamos todos discutiendo lo que fracasó hace 20 años”, afirmó, y lanzó: “Los dirigentes que vemos hoy en la oposición, eran los funcionarios de la Alianza que respaldó ese modelo de dolarización”.
Recordó “los descuentos del 13% a trabajadores estatales y jubilados y jubiladas”, y apuntó sin nombrarlo al radical Martín Losteau, “un señor que hoy se está proponiendo como jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que fue ministro de Economía y fue echado por la Franja Morada porque propuso arancelar la educación”.
“Ahora proponen vouchers para la educación”, ironizó.
“La dolarización es mucho peor, de la convertibilidad pudimos salir”, argumentó Fernández de Kirchner. “Dolarizados están países como Ecuador, El Salvador, Panamá, y pequeños archipiélagos”, enumeró.
“Imagínense un país que carezca de política monetaria y cambiaria, que nuestros principales socios comerciales, Brasil y China, devalúen y nosotros estamos sin política monetaria, y dependiendo de una economía como Estados Unidos, tan competitiva como Argentina”, señaló.
Asimismo, rechazó que la dolarización fuera una “respuesta a inflación”, y mostró en placas la inflación acumulada en Ecuador desde que se pasó al dólar, “de 355% frente al 75% de Estados Unidos”.
La vicepresidenta pidió “revisar” el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que definió como "inflacionario" por el papel que le asigna al Banco Central.
"El año pasado, la meta del déficit fiscal se sobrecumplió mas allá de lo que el Fondo exigía, pero igual se disparó la inflación", señaló.
Acto seguido, CFK apuntó contra quienes cuestionan el gasto social que suponen los planes sociales, y explicó: “El gasto social alcanza el 1,9% del PBI y la gente que tiene plata y no paga impuestos alcanza el 4,6% del PBI”. “Esto es mucho más grave”, sentenció.
“Un empleado de cuarta categoría, si no tiene deducciones, paga el 35% de ganancias mes a mes, mientras que las mayores empresas tributan el 2,45%”, ilustró.
Explicó que esto pasa porque las empresas están siendo beneficiadas con medidas como “la ley del ajuste por inflación”, que le permite a los empresarios diferir un año el cumplimento de sus obligaciones impositivas.
“Cuando vas al súper, él tiene un año para pagar la ganancia sobre eso que te vendió a vos, pero la plata ya la agarró ahora”, explicó.
“Pero cuando va a pagar el año siguiente, le descuentan toda la inflación del período; le deflactan la ganancia por la inflación y le indexan los gastos”, desarrolló.
“Miren qué fenomenal negocio, es imposible que pierdas”, ironizó, aclarando que “esto no es una crítica, pero hay que sentarse en una mesa en serio a hablar de estas cosas, para ver cuánto pone cada uno”.
En otro tramo, CFK revisó la corrida cambiaria de esta semana, que disparó la cotización del dólar ilegal obligando al Banco Central a intervenir con sus reservas, incluso contra la letra del acuerdo con el FMI.
“Lo que pasó esta semana nos mostró que el problema está en otra parte, porque el dólar se movía y los precios se movían”, argumentó.
Recordó que durante sus dos mandatos se registraron 11 corridas similares que, sin embargo, no tuvieron la misma repercusión que la de esta semana, porque no había ninguna prohibición del FMI.
“Hay que construir programas de gobierno para que nada vuelva a depender de una sola persona, porque está claro que cuando enfrentamos intereses, nos enfrentan”, afirmó.
La vicepresidenta defendió las regulaciones cambiarias, argumentando que en los períodos en que se liberó el tipo de cambio y se liberaron las operaciones financieras fue donde se registraron las mayores fugas de capitales.
CFK elogió el acuerdo comercial con China, y defendió el papel del Estado de intervenir en la economía.
“El 74% de la facturación de productos de las góndolas de los supermercados se corresponden con solo 20 empresas”, detalló.
“El 90% de la leche lo produce una sola empresa. Otra maneja el 50% del mercado de fideos. Lo mismo pasa con la cerveza”, puntualizó.
“Hay poderes económicos cada vez más concentrados frente a un Estado cada vez más fragmentado y más dividido”, indicó.
“No se trata de capitalismo sí, o capitalismo no, sino de quién conduce los procesos económicos; si le dejamos a los privados, o el Estado, la política, vuelve a tomar la dirección, y esto es lo que decía Perón”, argumentó.
Finalmente, Cristina Fernández de Kirchner se refirió a la condena judicial y la prohibición de ejercer cargos públicos a perpetuidad.
“No es casualidad que la única dirigente que fue condenada, proscripta, y a quien intentaron asesinar, es una sola; y no quiero ser autoreferencial”, manifestó.
Y apuntando directamente contra Milei, lanzó: “Esos mamarrachos que andan diciendo que la casta tiene miedo; pero si nunca te pasó nada hermano, de dónde te tenemos miedo”.
“¡Caraduras!, ¡caraduras!”, gritó varias veces.
CFK cerró su presentación pidiendo a la dirigencia política “un poco más de honestidad intelectual a la hora de discutir los problemas de los argentinos”.