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El yerbatero Pedro Puerta presentó su candidatura el viernes con un mitin en su estancia en Apóstoles.
El hijo del ex gobernador Federico Ramón Puerta se mostró conciliador y dijo literalmente que, en el hipotético caso de que consiga la banca de diputado nacional, no tiene intención de buscar pelea con sus adversarios misioneros en el Congreso.
Entrevistado por La Voz de Misiones, habló de “consenso”, en un mensaje que pareció aludir a los aliados radicales de Cambiemos que se muestran decididos a hacerse con el liderazgo de un espacio opositor atomizado.
También, le marcó la cancha a la Renovación, al afirmar que el “misionerismo no es un eslogan que uno se quiera quedar”, y que “acá no hay unos más misioneros que otros”.
“A mí me identifican con el mate; yo tomo mate todo el día, pero el mate no es mío; el mate es de todos los misioneros”, ejemplificó.
“Yo hablo del consenso en un espacio como el nuestro, donde sumamos voces de distintos partidos; entendemos que hay que dejar de lado esas dicotomías, de ser rojo o ser azul. Hay que dejar de lado todo esto y trabajar todos juntos para tener una provincia mejor”, señaló el precandidato macrista.
Por otro lado, afirmó que “tenemos que rescatar el orgullo, la solidaridad que tenemos los misioneros”, y dijo que la lista que comparte con Florencia Lewtak y Daniel Alberto Samudio “rompe con esa dicotomía”.
“Es una lista que va a trabajar por el consenso, con una visión de revalorizar este orgullo de Misiones”, definió Pedro Puerta.
Sobre el impulso del radicalismo, que aunque dividido, busca afanosamente arrebatarle al macrismo duro el protagonismo dentro de la coalición, Pedro Puerta se ahorró precisiones y definió a la interna radical como “una discusión de la dirigencia”, que “la resolverán entre ellos”.
Dirigiéndose a sus socios de la UCR, argumentó: “Hay que entender que lo que terminó ya en Argentina son esas dicotomías arcaicas, donde las listas se resuelven en un comité o unidad básica”.
“En Iguazú me encontré con una peluquera, Susana; en un semáforo salió y me dijo: ‘Pedrito, Pedrito, tienen que estar juntos’”, recreó.
“No buscamos ir al Congreso Nacional a pelearnos con otros diputados para ver quién sale mejor en la foto. Tenemos que ir al Congreso a consensuar, resolver el veto del gobierno nacional a la zona franca misionera; tenemos que resolver eso; eso no lo resuelve un solo partido. Se resuelve con consenso”, afirmó.
Puerta consideró que los diputados misioneros “tienen que pelear” por una reforma tributaria que le asigne a Misiones mejores retornos de coparticipación de los que recibe actualmente.
El dirigente adujo que “vamos a trabajar junto a las nuevas voces que están apareciendo, de gente que quiere cambiar la realidad tributaria en la República Argentina; la voz del misionero tiene que estar ahí para que la reforma sea para todos”.
“Misiones es el principal exportador de yerba mate del mundo, trae los dólares para la Argentina; eso tiene que compensarse de alguna forma, por medio de la coparticipación, de una reforma tributaria, cambios arancelarios”, argumentó.
El empresario yerbatero reconoció que la producción del principal renglón económico provincial arrastra desigualdades estructurales y problemáticas sociales históricas, como las familias tareferas que por estos días se manifiestan en la plaza 9 de Julio con los mismos reclamos de todos los años.
“El convenio de co-responsabilidad gremial trajo una gran solución al trabajo rural, pero no alcanza solo con eso. Tenemos que darle un manto de protección a la familia yerbatera, en todos los eslabones hay trabajadores que tenemos que atender para que puedan tener un mejor salario y vivir mejor”, afirmó.
“Hay muchos jóvenes trabajando en la yerba mate. En mi empresa hay ingenieros jóvenes, gente en la parte administrativa; algunos vienen de generaciones de trabajadores de la yerba, y tenemos que garantizarle posibilidades desarrollo en el sector”, señaló.
Sobre por qué nunca buscó un cargo electivo en Apóstoles, o una banca en la Legislatura provincial, y en más de una oportunidad apuntó al Congreso Nacional, el empresario yerbatero, de 33 años, argumentó que “no se hace política por los cargos”.
“Eso de pensar: bueno, fui ocho años concejal, tengo que ser diputado provincial, después diputado nacional, y ahí veo con qué cargo me jubilo; tenemos políticos que viven toda la vida pululando alrededor de la política por los cargos”, graficó.
“La política cuando es hiper personalista es mala, y cuando se hace política pensando en el cargo es peor todavía, porque después no vienen las soluciones. Tenemos que dejar de tener esos políticos que están ahí por el cargo”, finalizó.