CMB, un lugar para tratar adicciones y “empezar a vivir de nuevo”
Cambios Muy Buenos (CMB), el centro posadeño que brinda ayuda y asistencia integral a personas con adicciones y consumo problemático en toda la provincia, celebrará este sábado 7 el egreso de dos pacientes que llegaron a la etapa final de su tratamiento e iniciarán el desafío de la reinserción social.
Alan Tabárez (31) y Kevin Wagneer (29) recibirán su diploma de honor por haber alcanzado la última fase del tratamiento de rehabilitación que iniciaron en CMB pero, además, durante velada festejarán el cierre de año junto a todos los integrantes del programa, familiares y miembros del equipo terapéutico.
La noche contará con bandas de música en vivo y un fogón de los sueños "donde cada uno va a leer una carta de todo lo que quieren dejar del 2024 y todo lo que anhelan, desean y tienen como objetivos para el 2025", adelantó Fernando Zappia, director del centro, a La Voz de Misiones.
Cuerpo a cuerpo
Hace cuatro años, CMB desembarcó en Posadas como alternativa a una creciente demanda y pedido de ayuda por parte de familias y personas con problemas de adicciones que no encontraban un lugar que los contenga y brinde un tratamiento efectivo para su padecimiento.
"A veces no damos abasto con la capacidad profesional por tanta demanda que tenemos, tanto pedido de ayuda de las familias, de todo el interior. Tenemos chicos de Montecarlo, Iguazú y Oberá. Nosotros tratamos de dar un servicio de calidad, trabajando cuerpo a cuerpo con ellos y con la familia también, que tienen su espacio", sostuvo Zappia en conversación con LVM.
El director de CMB precisó que el programa de recuperación que ofrece el centro está ordenado en cuatro fases A, B, C y, como última etapa, la reinserción social, aunque aclaró que los objetivos se ajustan de acuerdo a la realidad de cada persona. "Cada fase está diseñada con una cantidad de objetivos, que son los que marcan el plan de trabajo que tiene que hacer el residente. El logro de estos objetivos van indicando la evolución", indicó.
Nunca viene sola
Zappia abordó la problemática de las adicciones y la definió como una cuestión estructural: "El problema no es la droga, ni el alcohol. El problema es la estructura de personalidad del individuo. Tiene que ver con una predisposición a desarrollar una dependencia. Puede ser a una sustancia química, como puede ser hacia el juego. Tenemos personas en tratamiento con problemas solamente de juego, la compulsión al juego, que eso también genera un desastre en la vida de la persona".