Habilitan al MAU: conquista colectiva que impulsa producción y desarrollo
El Matadero Bovino del Alto Uruguay (MAU), ubicado en Colonia Sarandí, de El Soberbio, ya fue habilitado formalmente. Este logro es resultado de un año de trabajo, esfuerzo colectivo y acompañamiento institucional, y representa un paso estratégico para el desarrollo local y regional, ya que permite contar con una herramienta concreta para fortalecer la producción de carne, y ampliar las oportunidades de quienes viven y trabajan en el Alto Uruguay.
La iniciativa nació por una necesidad concreta, ya que después del cierre del matadero municipal, productores y trabajadores se organizaron para recuperar una alternativa de faena en la zona y preservar sus fuentes de ingreso. Así se constituyó la asociación presidida por Nelson "Coco" Simón, que fue sumando a familias que producen y construyeron una respuesta desde el territorio.
El recorrido para la apertura incluyó reuniones, gestiones ante organismos provinciales, avances en la formalización y jornadas comunitarias para reunir fondos. La obtención de la matrícula Nº 1 fue uno de los hitos de ese proceso, sumado a un encuentro con más de 400 vecinos, productores, comerciantes y familias de El Soberbio, Colonia Alicia, Aurora y parajes cercanos, quienes expresaron el respaldo de la comunidad y permitió seguir reuniendo recursos para el proyecto.
Con la habilitación se da continuidad a ese camino y abre una etapa orientada a transformar el esfuerzo realizado en actividad productiva, oportunidades laborales y mayor movimiento económico para la región.
Producción, soberanía alimentaria y arraigo
El dirigente Martín Sereno, que desde el Instituto de Macroeconomía Circular (Imac), acompañó las gestiones y el proceso de organización del MAU, destacó el significado del logro para las familias agricultoras.
"El desarrollo local comienza cuando el trabajo de nuestro pueblo encuentra oportunidades en su propia tierra. Este matadero permite avanzar en una cadena de producción para criar, faenar, agregar valor y comercializar en el Alto Uruguay. En ese sentido buscamos que la producción de alimentos genere trabajo, y que ese esfuerzo vuelva a nuestras comunidades. Estamos en el camino de construir soberanía alimentaria, y fortalecer la capacidad de nuestro pueblo en la producción de los alimentos que necesita", sostuvo el dirigente.
Sereno vinculó esa perspectiva con la permanencia de las familias en el campo, ya que para sostener la permanencia en las chacras hacen falta condiciones concretas: infraestructura, acompañamiento y posibilidades de vender lo que se produce.