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La madrugada del 6 de diciembre de 2020, Raúl Vargas recibió la peor noticia: su hija Lorena Angélica Perié había fallecido.
Por lo que pudo reconstruir el carpintero, la tarde del 5 de diciembre, alrededor de las 19, la adolescente de 13 años salió de su casa del paraje Siete Estrellas, en San Pedro, rumbo a lo de su prima de la misma edad, “para realizar un trabajo práctico”, contó en diálogo con La Voz de Misiones.
A partir de allí, la línea de tiempo se vuelve difusa, puesto que, según sostuvo el padre, su sobrina Talía se niega a relatar qué pasó ese día.
Lo cierto es que, alrededor de las 0.45 de la madrugada del 6, un Fiat Uno conducido por Ramón Alfonzo Senger, de 28 años, volcó a la vera de la ruta 27, a la altura del kilómetro 5, en el puente del arroyo Liso.
El parte policial informó en ese momento que, además de Senger y las dos primas de 13 años, viajaban dos mayores de edad, Fernando Piñeiro, de 21 años, y Dennis Brunaga, de 22.
Producto del siniestro, Lorena murió tras recibir un fuerte golpe en la cabeza, mientras que el resto sólo recibió rasguños.
Las pericias de rigor terminaron revelando que el conductor del rodado tenía un alto grado de alcohol en sangre. De hecho, trascendió que, al momento del impacto, los muchachos se dirigían a la localidad de San Pedro para adquirir más bebidas alcohólicas.
Esa hipótesis se refuerza con el hecho de que, antes de la llegada de los peritos a la escena del accidente, Piñeiro y Brunaga abandonaron el lugar.
A pesar de haber estado manejando en estado de ebriedad y causar un accidente que involucró una muerte, ninguno de los mayores fue detenido: “Ni la licencia le sacaron”, dijo indignado Raúl Vargas, el padre de la adolescente fallecida.
Tras recibir la noticia de la muerte de Lorena, el progenitor se hizo presente en el lugar del choque, a poca distancia de su casa: “Mi hija estuvo tirada en la ruta 40 minutos; la ambulancia se llevó primero a los ilesos”, narró Raúl y sentenció: “Yo mismo la tuve que levantar del asfalto y llevarla a mi casa para velarla”.
En este sentido, en la denuncia que Vargas realizó en la Fiscalía de Instrucción 3 de San Vicente, señaló a los efectivos de la comisaría de San Pedro, quienes, luego de que se retiraran sus colegas de Criminalística, no se aseguraron de que el cuerpo de Lorena fuera trasladado: “La dejaron en total abandono hasta las 7.30 de la mañana, diciéndome que me la dejaban a mi cargo”.
El carpintero también apuntó contra la tía de la víctima, Elena González, quien “autorizó a mi hija sin mi consentimiento para salir a buscar bebidas alcohólicas”, y a los mayores de edad que la acompañaban.
A día de hoy, a casi seis meses de la muerte de Lorena, Raúl Vargas reclama justicia y denuncia que los jóvenes “secuestraron a mi hija, se la llevaron sin mi consentimiento para prostituirla”.
La causa que se tramita en el juzgado de Gerardo Casco lleva la carátula de lesiones graves culposas y homicidio culposo en contra del conductor Ramón Alfonzo Senger, y sus amigos Dennis Brunaga y Fernando Piñeiro.
Sobre el titular del Fiat Uno en el que viajaba su hija el día que falleció, el padre aseguró que “es ahijado del ex intendente de San Pedro Orlando Wolfart y muy amigo del actual intendente Miguel Ángel Do Santos”.