Cargando...
Bin Laden, el ex policía con frondoso prontuario detenido bajo sospecha de descuartizar a un hombre en el barrio A4 de Posadas, se defendió de las acusaciones en su contra esta mañana ante la Justicia, fue imputado y continuará tras las rejas mientras avanza la investigación.
Tal como estaba previsto, Sergio Horacio Ortiz (50), más conocido por su alias de Bin Laden, fue trasladado esta mañana hasta el Juzgado de Instrucción Seis de la capital provincial y al momento comparecer en audiencia de declaración indagatoria decidió hablar.
Según señalaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones, en esa instancia el sospechoso se desligó del crimen de Marcos “Pelado” Martínez, aunque el contenido completo de su declaración se mantendrá en reserva hasta tanto avancen las medidas de prueba que quedan pendientes.
En la misma audiencia el hombre fue notificado del hecho que se investiga, de las pruebas que se registran en su contra y fue imputado de manera provisoria por el delito de homicidio, figura que luego podría sumar el agravante de “ensañamiento”, a decir de los voceros consultados.
Bin Laden está detenido desde el lunes, cuando investigadores de la Dirección Homicidios lo ubicado en una casa del barrio Hermoso tras permanecer dos días en condición de prófugo.
En su contra el sospechoso acumula una serie de indicios que conectan con el homicidio. Las fuentes de este medio detallaron que en principio habría sido la última persona en ser visto junto a Martínez y además se cree que le alquilaba una pieza del departamento donde vivía la víctima sobre la avenida Juan Manuel Fangio del barrio A4, inmueble que a la vez constituye la escena del crimen.
Sin embargo, no es lo único que lo incrimina o, al menos, vincula con el hecho y lo deja bajo la lupa. Es que al momento de ser detenido Bin Laden tenía consigo varios elementos pertenecientes a la víctima, entre ellos su DNI y un reloj.
El crimen de Martínez -su identidad no está confirmada genéticamente pero el cúmulo de indicios para arribar a su conclusión es contundente- fue descubierto el 16 de diciembre.
Esa madrugada, efectivos policiales, con autorización judicial, irrumpieron en el domicilio de Martínez y se toparon con una “escena de horror, pocas veces vista”, según describieron.
Es que hallaron el inmueble revuelto, un colchón ensangrentado, dos cuchillos y una amoladora conectada. Pero lo peor llegó después: al abrir la heladera dieron con varias bolsas conteniendo los restos seccionados del dueño del lugar.
El caso guarda, además, más elementos escabrosos. El jueves a la mañana, cuando los forenses procedieron a las aperturas de las bolsas para realizar el examen de autopsia constataron que faltaban los pies, los brazos y la cabeza del cadáver.
Martínez era comerciante y además se dedicaba a entrega de préstamos en el mercado informal. Su ex pareja denunció su desaparición el 1 de diciembre.
En el caso intervienen la Fiscalía y el Juzgado de Instrucción Seis, a cargo de René Casals y Ricardo Balor, respectivamente.