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El surinamés Crainer Odyllie Abauna (37) cambió de decisión ayer y finalmente aceptó un acuerdo de juicio abreviado por 7 años de prisión en el marco de la causa contra la banda liderada por su compatriota Johan Bodji (52), dedicada al envío de cocaína a Europa en el estómago de jóvenes vulnerables a cambio de drogas sintéticas como contraprestación.
Abauna, que en la audiencia del 31 de agosto rechazó el acuerdo, tomó otra postura ayer y finalmente aceptó su culpabilidad. La pena convenida fue de 7 años de prisión como autor del delito de “tráfico ilícito de estupefacientes bajo la modalidad de comercio, agravado por haberse llevado a cabo con la intervención de más de tres personas”.
De esta manera, cinco de los involucrados en la causa admitieron su culpa mediante un acuerdo de juicio abreviado, mientras que otros dos irán formalmente a debate oral el próximo 23 de octubre. Ellos son la peruana Jackeline Polo Carlo (41) y el bonaerense Ricardo Francisco Bruno (62), más conocido como “el farmacéutico”, el acusado de mayor perfil junto a Bodji.
Bruno está imputado como “coautor” de Bodji en las maniobras de narcotráfico y entre sus antecedentes registra una condena por venta de medicamentos truchos y otra como “partícipe secundario” en el homicidio de Miriam Alencar Da Silva, una joven brasileña que en 2017 murió al no poder expulsar 66 de las 94 cápsulas de éxtasis que había ingerido para ser utilizada como transporte humano de droga.
La causa investiga a una organización narco transnacional que, según la acusación, reclutaba personas para transportar cocaína desde Argentina hacia Europa mediante la ingesta de cápsulas y recibía drogas sintéticas como contraprestación. La pesquisa se inició en 2023 tras el secuestro de más de 23 kilos de éxtasis en San José y derivó en la identificación de 18 involucrados, siete de los cuales llegaron inicialmente a juicio.
En la audiencia del 31 de agosto, Bodji aceptó ser condenado a la pena de 11 años de prisión como organizador y financista de la banda. Se mostró “arrepentido” y pidió salir del régimen de presos de alto riesgo de la cárcel federal de Ezeiza.
Jorge Antonio Sandoval (47) fue otro de los imputados que ese día también se acogió a un juicio abreviado. En este caso, el acusado firmó 8 años de prisión como autor “tráfico ilícito de estupefacientes bajo la modalidad de comercio agravado por la intervención de tres o más s personas en concurso real con el delito de contrabando por tratarse de estupefacientes con fines de comercialización, aunque por una condena anterior en total purgará una pena unificada de 9 años de cárcel.
La chaqueña Karen Aldana Guzmán (27) y la misionera Carla Luján Grondona (22) fueron otras dos que evitaron el debate oral. La primera acordó una pena por 6 años y 6 meses de prisión, mientras que la segunda aceptó recibir 4 años de cárcel que, en principio, continuaría bajo la modalidad domiciliaria.
Ahora todo quedó listo para que el próximo 23 de octubre se declare formalmente abierto el debate oral contra Polo y Bruno. El juicio se realizará ante el Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas, presidido por el magistrado Gustavo Fabián Cardozo e integrado por sus pares Ruth María Ponce de León y Jorge Enrique Bosch (subrogante).
A través de videoconferencia y conectado desde el módulo de internos de “alto riesgo” de la cárcel federal de Ezeiza, el surinamés Johan Bodji (52), más conocido como el “rey de las mulas narco”, aceptó ser condenado a la pena de 11 años de prisión como organizador y financista de una banda transnacional que enviaba cocaína a Europa en el estómago de jóvenes vulnerables y que recibía drogas sintéticas como contraprestación.