Mesa interdisciplinaria y amparo judicial contra la ley de perros peligrosos
En ese contexto, una fundación ya interpuso un amparo judicial con el fin de que la legislación sea dejada sin efecto.
"En primer lugar, está mal llamada, porque los animales no son cosas y no se puede hablar de tenencia. Además, estigmatiza a determinadas razas; está mal", cuestionó Estela Barbaro en diálogo con La Voz de Misiones.
Barbaro es quien promueve la articulación entre los distintos referentes de la temática en Posadas, con el fin de que la norma aborde la problemática "desde la base" y no desde la estigmatización de las razas de perros.
"No se tratan los problemas de base que tenemos con los animales", sostuvo la odontóloga posadeña y agregó: "No hablan de la tutela responsable de los animales, de la necesidad de contar con un predio seguro, de la vacunación ni de una alimentación adecuada. Tampoco contemplan el control y la educación sobre cada animal".
La normativa cuestionada crea un registro provincial obligatorio para los perros alcanzados y sus propietarios, establece la contratación de un seguro de responsabilidad civil, dispone el uso de bozal y correa en la vía pública y fija condiciones específicas para su guarda. Además, prevé sanciones económicas y administrativas por incumplimientos, así como medidas a aplicar cuando estos animales ocasionen lesiones o representen un riesgo para terceros.
Para Barbaro en la tierra colorada "no tenemos solo un problema de tutela irresponsable de los perros con porte grande o que serían agresivos" y consideró que, en todo caso, primero se debería "ver cuáles son", ya que "no es solamente una raza, sino en general; un perro mestizo puede ser agresivo".
En ese sentido, la posadeña sostuvo que la normativa termina imponiendo mayores obligaciones a quienes ya ejercen una tutela responsable de sus animales, mientras que, a su entender, no aborda el problema de quienes incumplen con los cuidados básicos.
"Hace 25 años tengo pitbull, jamás mis animales fueron agresivos. Tengo un predio cerrado, el animal vacunado, la alimentación que corresponde y son parte de mi familia", expuso.
La entrevistada también cuestionó las exigencias previstas por la ley, como el uso obligatorio de bozal, la colocación de un chip y la contratación de un seguro de responsabilidad civil.
“Soy tutor del animal, no tengo tenencia, como corresponde. ¿Por qué el gobierno me tiene que obligar a mí y a mi mascota, que no es agresiva, a ponerle bozal, violentándolo en la calle, cuando está acostumbrado a salir a caminar y no molesta a nadie?”, planteó. Y agregó:
En el escrito, al que accedió se solicitó además una medida cautelar de no innovar para suspender de forma inmediata las exigencias de chipeo arancelado, seguros obligatorios y posibles decomisos mientras la justicia resuelve la cuestión de fondo. Desde la entidad protectora advierten que la ley atenta contra el bienestar animal y la economía de los hogares, por lo que reclaman que, de mantenerse algún control poblacional, este sea ético, universal y completamente gratuito para la ciudadanía.