Caputo, Nacho Palacios y camionetas de la EBY al rescate de Flávio Bolsonaro
Con Flávio Bolsonaro ya instalado en tierras de Donald Trump y transcurridas las horas desde su escape en avión privado desde Puerto Iguazú, en suelo misionero emergen datos que exponen el operativo de inteligencia ejecutado para asegurar el éxito de su huida, con el asesor presidencial estrella Santiago Caputo a la cabeza y el funcionario posadeño de la EBY Nacho Palacios como colaborador.
Una parte de la historia ya es conocida. Bolsonaro, con una prohibición de salida de su país por delitos de lavado de activos, ingresó a Puerto Iguazú a través del puente internacional Tancredo Neves utilizando su pasaporte italiano y junto a su familia abordó una aeronave de Baires Fly S. A. que lo esperaba desde el lunes a la medianoche para llevarlo hacia Estados Unidos.
La otra parte de la historia tardó un poco más en conocerse y ubica a Caputo como el director de orquesta de una operación de inteligencia que permitió asegurar la fuga del dirigente brasileño de ultraderecha que viene de perder el balotaje con Lula da Silva en Brasil.
De acuerdo a la información recolectada, Caputo habría viajado a Puerto Iguazú el lunes a la noche para encargarse personalmente del asunto y no se descarta que lo haya hecho a bordo de la misma aeronave Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, que horas más tarde trasladó a Bolsonaro hacia Estados Unidos, con previa escala en Guayaquil, Ecuador.
Una vez en Iguazú, Caputo se habría encargado de articular personalmente la maniobra de apoyo a Bolsonaro, en la cual intervinieron al menos tres organismos del Estado: la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
EBY
La Side obviamente se encargó de las labores de inteligencia entre las sombras, mientras que la PSA fue señalada por haber actuado como “custodia” de Bolsonaro, que a su vez fue trasladado en vehículos diplomáticos de la EBY. En ese último eslabón ingresa el posadeño Nacho Palacios, cuyo desembarco a la entidad se produjo a comienzos de 2025 de la mano del mismo Caputo.
Los autos del organismo tripartito que participaron de la maniobra fueron dos: una Toyota Hiace y una . La primera fue utilizada como servicio de “transfer” de Bolsonaro y familia hasta el aeropuerto de Iguazú, mientras que en la segunda iba Caputo como "jefe" del operativo.