Ejecutan nuevo desalojo de comunidad mbya Puente Quemado II
Al respecto, la abogada Roxana Rivas advirtió que “quieren ejecutar la orden de desalojo que habían dictado la otra vez y fue apelada por nuestra parte el 17 de julio. Con la interposición de la apelación se suspende el acto apelado, es decir el desalojo. El juez tiene que desprenderse de la competencia y elevarlo a la Cámara de Casación”.
De esta manera, el proceso de recuperación territorial por parte de Puente Quemado II sumó un nuevo capítulo la semana pasada, cuando el juez Roberto Sena, del Juzgado de Instrucción Dos de Jardín América, dictó una orden de desalojo a pedido del empresario forestal Alfredo Ruff, quien reclama la restitución de los lotes 71 y 78 mediante una medida cautelar por presunta usurpación.
En respuesta, la comunidad presentó una apelación contra esta resolución judicial, argumentando "múltiples irregularidades procesales y constitucionales que pasaban por encima los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas", por lo que la orden quedó suspendida.
“No estamos frente a un error interpretativo ni ante una mera discrepancia valorativa respecto de la prueba producida. Estamos frente a la omisión total del bloque constitucional y convencional de protección de los Pueblos Indígenas”, consideró la defensa.
Según la apelación, el juez decidió ignorar que el territorio se encuentra relevado en el marco de la Ley 26.160, un reconocimiento oficial de la ocupación tradicional de la Comunidad.
Además, la resolución sostiene que Puente Quemado II no acreditó su personería jurídica, pese a que esa documentación había sido incorporada oportunamente al expediente. Para la defensa, esto demuestra que el fallo omitió pruebas fundamentales.
El recurso también cuestiona que una medida cautelar haya terminado produciendo, en los hechos, un desalojo. Aunque no existe una sentencia definitiva sobre el conflicto territorial, la Comunidad continúa impedida de ingresar al lugar donde vivía y desarrollaba su vida cultural y espiritual, tras lo ocurrido en mayo último, cuando efectivos ingresaron al territorio con el argumento de realizar notificaciones en una causa por presunta usurpación.